Si no quieres que todos tus compañeros de trabajo te odien, deja de hacer estas cosas

Lunes, suena el despertador. A todos nos cuesta sacar los pies de la cama y salir de casa para poner rumbo a la oficina. Es ley de vida. No obstante, es una rutina satisfactoria cuando sabes que estás haciendo lo que te gusta, y que el ambiente de trabajo es inmejorable. Es incuestionable que no solo importan las labores que desempeñamos en nuestro puesto, sino también las relaciones que establecemos con nuestros compañeros, con nuestros jefes, con la cultura de la empresa. Es algo en lo que tenemos que poner de nuestra parte día a día, y en el portal ‘Business Insider’ han publicado una serie de consejos: los hábitos que consiguen que todos en el trabajo te odien. Si quieres ser mejor compañero (y que te asciendan pronto), deja de hacer todas estas cosas.

1. Llegar tarde

Es un motivo obvio, ¿verdad? Es cierto que todos podemos pillar atasco o perder el metro de camino al trabajo, pero, ¿a que a ti también te cabrearía que tu compañero de mesa llegara tarde por regla general? Aplícalo a tu rutina. La puntualidad es uno de los hábitos clave que señalan los expertos, ya que demuestra compromiso y profesionalidad.

2. Ir mal vestido y desaseado

No solo por respeto, sino porque da a entender que estás desmotivado. Incluso en aquellos trabajos en los que no hay un código de vestimenta deberías llevar un look mínimamente formal, ya que pueden surgir reuniones inesperadas o visitas de clientes. Lo de ir aseado no hace falta explicarlo.

3. Quejarte por todo

Responder con comentarios negativos a las labores o compromisos de tu día a día es un síntoma de que no te interesa cooperar por el bien de la compañía, y además contagia el pesimismo a los demás. Todos podemos tener un mal día, pero la negatividad no puede convertirse en algo habitual. Recuérdalo tambien cuando te propongan una tarea; procura hacer todas las preguntas al principio para que no parezca que no quieres hacerlo.

4. Dejarlo todo desordenado

El lugar de trabajo es el espejo del alma; se puede saber si eres ordenado o un desastre echando solo un vistazo a tu mesa (o a cómo dejas el fregadero de la sala de descanso después de comer). Ser cuidadoso con estos hábitos ayudará a que el ambiente sea más sano y positivo.

5. Ser ruidoso

Similar a lo anterior. Ya quieras escuchar música o charlar con tu compañero, intenta ser lo más silencioso posible, ya que los demás también están trabajando y necesitan un nivel mínimo de concentración.

6. Comer en tu mesa

Es poco saludable para ti y puede verse como un síntoma de ineficiencia en tus jefes y compañeros. Piensa además en los olores y en las manchas.

7. Llegar tarde a las reuniones

Es el primer punto aplicado a un aspecto más formal: las reuniones. Imagina qué imagen dará de ti aparecer 10 minutos tarde de forma habitual. Otro hábito a evitar es el de mirar el móvil en estas citas, ¡el meme que te han pasado tus amigos puede esperar!

8. Interrumpir, corregir y presumir

Tres cosas que conseguirán que todos te odien, según los que entienden de esto: interrumpir en las conversaciones, ser un sabelotodo y presumir de todos tus logros. Está claro que puedes ser proactivo y aportar elementos positivos, pero deja espacio a los demás.

9. Traerte el drama de casa

Que haya una relación de confianza con tus compañeros es buena señal, pero no centres todas las conversaciones en lo que te ha pasado en casa. Si has discutido con tu pareja y quieres contárselo a tus colegas, espera al café.

10. Hablar de política o religión

Una cosa es opinar sobre el tema de Cataluña en el bar con los amigos y otra hacerlo en una reunión de trabajo. Puede crear “tensiones innecesarias”.

11. Abordar a la gente en el baño

Aseguran los expertos que uno de los hábitos peor vistos es el de intentar entablar conversación con alguien en el baño. Tomaos un café fuera.

2. ¡Emborracharte!

¿De verdad hace falta desarrollarlo?

13. Hacer comentarios frívolos

Incluso un chiste bienintencionado sobre la ropa o el aspecto de alguien puede crear mal rollo. Valora la oportunidad de tu comentario.

14. Criticar a tus compañeros

Si vas a contarle a tu compañero lo mal que te cae ese tipo de informática al que tienes atragantado, mejor espera a que termine la jornada y te desahogas delante de una caña.

15. Ser borde con el nuevo

O ser borde, en general. Todos necesitamos que nos echen una mano de vez en cuando, y el compañerismo no solo crea una agradable atmósfera de trabajo, además demuestra que eres perfecto para tener a gente a tu cargo.

16. Decir tacos

Déjalos para el Mundial.

17. Hacer llamadas personales

Todos hemos tenido que hacer una llamada urgente (o no tanto) desde la oficina, pero que no se convierta en una costumbre. Sabes que algunas cosas pueden esperar y que hay sitios más discretos para llamar a tus colegas.

18. Enviar demasiados mails

Demasiados y/o molestos, como esos correos “urgentes” que tampoco lo son tanto. Asegúrate de que el mail que estás escribiendo ahora está bien redactado y tiene un asunto claro, y no lo envíes a esa hora en la que sabes que todos están cenando.

19. Ausentarte sin razón

Es fácil inferir cuándo estás enfermo y cuándo no lo estás.

20. Faltar a los eventos de empresa

No hace falta que nos expliques que estás deseando salir por la puerta para ir al cine o al gimnasio, lo entendemos, pero es bueno que te sacrifiques de vez en cuando por los eventos de tu empresa. Te ayudará a hacer networking, a mostrar compromiso con tus compañeros y con la cultura de la compañía y a enterarte de posibles ascensos.